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¿Por qué los smartphones solo duran 2 años? La obsolescencia tecnológica es una realidad

Obsolescencia tecnológica programada

Mucho se está hablando estos días de la obsolescencia tecnológica programada y es que la iniciativa de Italia está dando la vuelta al mundo. Con la nueva puesta en escena de este “escándalo”, todo un especialista en la materia como Bruno Muros (presidente de la Fundación Energía e Innovación Sostenible sin Obsolescencia Programada), ha querido expresar su opinión públicamente.

No importa el precio, la vida útil es la que es

Como bien explica Bruno Muros, la vida media de un smartphone a día de hoy es de 2 años. En sus declaraciones asegura que no por gastarte 300, 500 o 1.000 euros tu dispositivo va a durar más. ¿La responsable? La obsolescencia tecnológica.

La pasada semana, Samsung y Apple veían como la Autoridad italiana garante de la competencia (AGCM) les obligaba a pagar 5 y 10 millones de euros respectivamente. La sanción por prácticas comerciales injustas ha sido la primera de la historia por la tan sonada obsolescencia tecnológica programada. El mismo protagonista declaro tras conocer la multa:

Se trata de una multa simbólica para una empresa que como Apple tiene beneficios anuales superiores a los 35.000 millones de euros. Pero ya es algo. Un reconocimiento explícito de la existencia de la obsolescencia programada, algo que cuando yo comencé a denunciar estas prácticas, hace ahora 18 años, ni siquiera se reconocía su existencia.

¿Qué es la obsolescencia programada?

Para aquellos que no estéis familiarizados con el tema, os diremos que se trata de una práctica que llevan a cabo los grandes fabricantes para incentivar el consumo. Esta consiste en acortar la vida útil de los productos a los plazos que ellos consideran oportunos. Como no podía ser de otro modo, los smartphones son uno de los dispositivos más afectados por estas prácticas dada su popularidad.

Por ejemplo, en el caso de Samsung y Apple la sentencia dictamina que estropearon sus terminales deliberadamente mediante el envío continuado de actualizaciones de software.

Los usuarios son víctimas indefensas

Según se explica en el caso, Samsung insistió a los usuarios del Galaxy Note 4 (2016) para que instalaran un firmware diseñado para el Galaxy Note 7. ¿Podéis imaginaros cuál era la consecuencia final, NO?

Por su parte, Apple también en 2016 animó a los propietarios de un iPhone 6 a actualizarse a iOS10, un SO desarrollado específicamente para el iPhone 7. Esa actualización suponía un importante incremento en la demanda de energía del terminal que acabó en apagones repentinos. Seguidamente, los de Cupertino lanzaron una nueva actualización que redujo la velocidad del procesador y su funcionalidad sin avisar de las consecuencias a los usuarios. A todo esto, debemos añadir que en ningún momento se molestaron en ofrecer una solución a los usuarios afectados.

Para Bruno Muros ningún fabricante se salva de llevar a cabo estas prácticas. ¿El motivo? Pues que todos ellos presentan nuevos dispositivo cada año y sus departamentos de marketing gastan muchos millones en convencer a los usuarios de que cambien de terminal cada año. Si las campañas no lo consiguen, la obsolescencia tecnológica les fuerza al año siguiente.

Todo este ingeniosos y elaborado proceso tiene su inicio a lo largo de la fase de diseño con técnicas muy sofisticadas e invirtiendo mucho dinero para ocultarlas y hacernos creer que la vida útil de un teléfono móvil no puede llegar más allá de los dos años de media. Normalmente, transcurridos los dos años de vida, la batería del dispositivo pasa a tener una duración mucho más corta y su rendimiento se ralentiza.

La guerra contra las gigantes tecnológicas no ha hecho más que empezar. ¿Cuál será el siguiente episodio de esta saga?

Fuente: ABC

About the author

cordobaan15

cordobaan15

Nací en Cabrils, cerca de Barcelona en el 1991. Soy graduado en Administración y Dirección de Empresas en la UB. Master en Marketing Online y Comercio Electrónico por la EAE; emprendedor y creador de Bloovs Barcelona. Vivo con pasión la práctica del deporte y los avances de la tecnología.