
En las últimas semanas no hemos dejado de hablar de Samsung y los problemas de sobrecalentamiento y explosión con su Galaxy Note 7. Pues bien, muchos creían que este problema ya se había solucionado con la retirada del dispositivo del mercado pero lo cierto es que no podían estar más equivocados pues esto podría acabar afectando a la llegada del nuevo Galaxy S8.
A día de hoy, la compañía se encuentra inmersa en un proceso de investigación para tratar de descifrar donde se encuentra el problema de sus baterías y esto se debería traducir en un parón de dos semanas en el resto de frentes. A priori estos plazos podrían parecer breves y aceptables, pero si tenemos en cuenta que estamos hablando de una compañía de gigantescas dimensiones cuyos timings están ajustadísimos, entendemos que las consecuencias pueden ser considerables.
Se podría posponer la llegada del Samsung Galaxy S8
Cuando os empezamos a hablar de los problemas de la compañía surcoreana con su phablet, en varias ocasiones os insistimos en la posibilidad de que la compañía retirara definitivamente el Galaxy Note 7 del mercado e hiciera llegar cuanto antes el nuevo Galaxy S8 para reconquistar el corazón de los usuarios. Sin embargo, este proceso se ha acabado complicando incluso más de lo que se podían esperar los directivos de Samsung, hecho que está frenando por completo la evolución de los distintos proyectos con lo que este año, podría ser la primera vez en tiempo que la compañía no utilizara el Mobile World Congress para presentar al mundo su nuevo buque insignia.
Con estos problema, queda más que claro que las consecuencias del Galaxy Note 7 no se han limitado a una gran perdida de reputación por parte de la firma y grandes costes económicos, sino que se podría ver afectado todo su calendario, algo que podría acabar teniendo consecuencias funestas para la compañía.
¿Cuándo acabará el culebrón Samsung?
Fuente: Wall Street Journal
