
A pesar de lo que muchos piensan, la mayoría de compañías tecnológicas no son capaces de efectuar en sus propias fábricas todos los procesos con lo que suelen pedir ayuda a terceros para completar sus dispositivos. Un ejemplo claro es Apple que se podría decir que tan solo se dedica a diseñar y montar componentes de otros fabricantes como las lentes (siempre utilizan los sensores fabricados por Sony) o con lo procesadores (siempre había corrido a cuenta de Samsung aunque en los últimos años su dura competencia les ha llevado a separarse un poco). Pues bien, precisamente la surcoreana Samsung se había caracterizado por ser capaz de cubrir todos y cada uno de los procesos, pero el grabe problema experimentado con las baterías del Galaxy Note 7 les habría llevado a apoyarse en LG para los dispositivos del 2017 según una fuente cercana a la firma.
Al parecer, las posibilidades de que en 2017 empecemos a ver smartphones Samsung en el mercado que funcionen con baterías de LG es muy probable, aunque Reuters ha querido ser cauteloso asegurando que esta información debemos cogerla con pinzas pues supondría para Samsung importantes perdidas en una de sus divisiones. Lo que si parece confirmado es que indistintamente de si se produce o no esta colaboración, el Galaxy S8 (futuro buque insignia de la compañía) seguirá montando una batería Samsung, algo que no sucedería con el sucesor del Galaxy Note 7 (el supuesto galaxy Note 8), el cual si que utilizaría una batería de la compañía vecina.
Como viene siendo habitual en estos casos, ni Samsung ni LG se han querido pronunciar al respecto pero parece un rumor más que lógico pues el tiempo invertido por Samsung en descubrir el problema y ponerle remedio, seguro frena considerablemente la capacidad productiva de su fábrica. Esto nos lleva a suponer que podríamos estar ante un «apaño» temporal hasta que Samsung recupere la normalidad aunque solo ambas firmas nos podrían sacar de dudas con un comunicado oficial.
Fuente: Reuters
