
La tecnología evoluciona a un ritmo de vértigo y uno de los aspectos en el que más se está insistiendo es en el de la privacidad. Hace unos meses hubo polémica con los drones y la posibilidad de espiar a los vecinos, anteriormente hubieron filtraciones de imágenes privadas de famosos de Hollywood… Y todo suele terminar con incrementos en las medidas de seguridad, prohibiciones…
Dada la insistencia en este aspecto, nos ha resultado tremendamente curiosa la sentencia que acaban de dictar desde «La Corte Europea de Derecho Humanos», en la que habilitan a las empresas a espiar las conversaciones que mantienen sus empleados mediante aplicaciones de mensajería instantánea durante sus horas de trabajo.
Toda esta historia tiene su origen en 2007, momento en el que una empresa despidió a uno de sus ingenieros por mantener conversaciones mediante el chat de Yahoo con su novia y hermano mientras trabajaba. Como no podía ser de otro modo, el empleado convencido de que sus superiores no tenían acceso a sus conversaciones alegó que solo lo utilizaba para uso profesional, a lo que le respondieron con un documento impreso en el que se podían apreciar conversaciones personales con su pareja y hermano. Ante tal acción, el ingeniero acudió a juicio asegurando que se habían violado sus derechos de privacidad e hizo referencia al artículo octavo de la convención de los derechos humanos.
Sorprendentemente, la Corte Europea ha terminado por dictaminar que el artículo octavo no es aplicable en este caso dado que es normal que los dirigentes quieran saber en todo momento si sus trabajadores están cumpliendo con lo establecido. Así que desde MVL Manía aprovechamos para avisaros de que vigiléis las aplicaciones de mensajería que utilizáis y con quien las utilizáis durante las horas de trabajo ya que os podrían acabar saliendo muy caro.
