¿Qué es la carga rápida? ¿Es perjudicial para mi smartphone?

Por en marzo 3, 2017

No cabe la menor duda de que la batería es uno de los puntos que más preocupa a los usuarios, pues por más funciones que pueda tener un smartphone, sino no es capaz de llegar al final del día puede acabarse convirtiendo en un lastre para nosotros. Así, se podría decir que uno de los mayores retos que tienen todos los fabricantes es el de compensar las mejoras de potencia y capacidades con la autonomía de su batería, sin que esto se traduzca en un considerable incremento del grosor o “detone” en problemas como los que ha experimentado Samsung con su ya des catalogado Galaxy Note 7.

¿Es la carga rápida de solución?

Ante esta situación, los fabricantes además de optar por escoger baterías de mayor tamaño (cada vez tienen más mAh), han encontrado otra alternativa con los sistemas de carga rápida. Estos sistemas permiten al usuario minimizar los tiempos de carga consiguiendo cargar hasta el 30% de la batería en apenas 5 minutos.

Evidentemente, tras este nuevo sistema de carga no hay ningún truco de magia no nada que se le parezca sino un simple incremento de voltaje y amperaje que permite acelerar los tiempos de carga. Todo el proceso se basa en una serie de circuitos combinados entre el cargador y el dispositivo que, basándose en las pautas de un algoritmo específico ejecutado por el procesador del teléfono, establece en cada momento la potencia de carga que el dispositivo necesita para obtener siempre los mejores resultados de carga en el menor tiempo posible.

Los cargadores “tradicionales” suelen trabajar con 5V y una intensidad que se sitúa entre 1 y 2 amperios, mientras que los denominados cargadores para carga rápida oscilan entre los 5 y los 12V y su intensidad se mueve entre 1 y 3 amperios. Por lo tanto, la carga de la batería no evoluciona de un modo lineal, sino que cuando estamos en mínimos el procesador solicita más potencia para que el terminal se restablezca lo más rápido posible y a media que vamos alcanzando un porcentaje de carga “aceptable” la intensidad va disminuyendo para evitar dañar la batería. De este modo, un smartphone con sistema de carga rápida podrá cargar el 60% de su batería en unos 30 minutos mientras que para alcanzar el 100% se podrá alargar hasta superar los 60 minutos.

¿Es perjudicial la carga rápida para mi smartphones?

A priori, lo lógico sería suponer que si perjudica a la durabilidad de nuestra batería pues a mayor intensidad mayor desgaste. Sin embargo, eso no es así (la degradación que sufre la batería es la misma que sufre un dispositivo de carga normal), gracias al algoritmo que se encarga de administrar la intensidad de carga en cada instante. Como ya os hemos comentado, la carga no es lineal, sino que el sistema de carga rápida solo está operativo desde el 1% hasta el 80% y alcanzado este porcentaje se vuelve a la carga normal. De hecho, hay algunos dispositivos que tardan más en “rellenar” este 20% restante que en alcanzar el 80% de la carga total.

Es precisamente esta reducción en la velocidad de carga la responsable de prevenir sobre voltajes u otras anomalías que podrían afectar a la salud de tu batería, con lo que esta siempre estará bien protegida. El mayor riesgo lo podemos tener al utilizar un cargador que no sea el original del fabricante, por eso siempre se recomienda utilizar el que viene en la caja de tu smartphone o de lo contrario te puedes acabar llevando una desagradable sorpresa.

The following two tabs change content below.
cordobaan15

cordobaan15

Editor at MVL Manía
Nací en Cabrils, cerca de Barcelona en el 1991. Soy graduado en Administración y Dirección de Empresas en la UB. Master en Marketing Online y Comercio Electrónico por la EAE; emprendedor y creador de Bloovs Barcelona. Vivo con pasión la práctica del deporte y los avances de la tecnología.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.