
Llevamos mucho tiempo hablando sobre Apple y lo que está preparando para celebrar el décimo aniversario de su dispositivo estrella, el iPhone. Todas las fuentes apuntan a que los de Cupertino preparan el lanzamiento de dos modelos de 4,7 y 5,5 pulgadas (siguiendo con lo ya habitual) y además presentarían un tercer modelo que presumiría de unas especificaciones nunca vistas hasta la fecha. Esta última versión llegaría luciendo una pantalla de 5,8 pulgadas OLED sin bordes que dotaría al dispositivo de un aspecto todavía más atractivo.
Hemos de tener en cuenta que la producción de estos paneles OLED es el doble de caro que los actuales LCD que está utilizando la compañía y que además el único fabricante capaz de producirlos cumpliendo con las exigencias de Apple sería Samsung. Esto se traduciría en una subida importante en el PVP que se situaría por encima de los 1.000 dólares, algo que por otro lado no nos sorprende si tenemos en cuenta que el actual iPhone 7 Plus puede costar hasta 969 dólares. Por lo tanto, todo apunta a que Apple querrá deleitar a sus más fieles seguidores con un dispositivo de altos vuelos que obligará a todos aquellos que lo quieran a rascarse el bolsillo.
Otros datos sobre el dispositivo que ya parecen confirmados es la desaparición definitiva del botón físico para integrar una especie de TouchBar, mientras que los botones laterales del volumen también desaparecerán para convertirse en botones táctiles que vendrán integrados en un cuerpo metálico con marco de cristal. Como último dato destacable, decir que suena con fuerza la posibilidad de que Apple se asocie con Lumentu para integrar la tecnología Lumentum 3D en su dispositivo más destacado y añadir así funciones de reconocimiento facial que permitirían al fabricante cambiar el TouchID por una tecnología más completa que les permitía diferenciarse de la competencia actual.
Fuente: Fast Company
